Otro paso de Compromís contra las diputaciones: una ley de comarcas

La diputada de Compromís, Mireia Mollà, en la ultima sesión de control al Consell en las Cortes. BIEL ALIÑO

Apenas medio año después de que el Consell, por medio de su director general de Administración Local de la Generalitat Valenciana, Toni Such (PSPV-PSOE), rechazase la iniciativa de Compromís de realizar una «ley de comarcalización» de la Comunidad Valenciana, los nacionalistas vuelven a la carga con sus obsesiones identitarias. Esta vez, con una «proposición de ley de delimitación comarcal» firmada por los diputados autonómicos Francisco Javier García Latorre y Mireia Mollà, presentada por registro el pasado 21 de abril en la Mesa de las Cortes Valencianas.

Un texto que desde el resto de partidos políticos se ha entendido como un nuevo ataque a la delimitación territorial de las provincias y por tanto, a las diputaciones provinciales como sus órganos políticos y administrativos. De hecho, tras una somera exposición inicial recordando las delimitaciones históricas del Reino Cristiano de Valencia desde el siglo XIII, dividido en las Gobernaciones de Valencia y Orihuela hasta los decretos de Nueva Planta de Felipe V en 1707 y posteriormente la creación de las provincias por Javier Burgos en 1833, los diputados de Compromís afirman en su escrito que las provincias son «elementos desvertebradores y desnaturalizadores de la identidad valenciana». También, que «no son eficientes ni eficaces» para que «la Generalitat preste sus servicios y planifique las políticas públicas», algo que sí atribuyen a la supuesta delimitación territorial por comarcas que persiguen.

En cualquier caso aseguran que su intención «no es la de desarrollar un régimen jurídico de funcionamiento de las comarcas como entidades territoriales dotadas de órganos administrativos y de carácter representativo o ejecutivo» porque reconocen que no tienen mayoría suficiente en la Cámara para alcanzar dicho consenso. Lo que pretenden es «elevar a rango de ley la obligación legal para todas las instancias de la Generalitat» de adoptar la división territorial «homologada en 1988» pero que no dispone de reconocimiento legal.

Para ello concretan los criterios de división: espacios geográficos, sociales, culturales e históricos con intereses de desarrollo económico comunes; adecuados para hacer efectivos los principios de eficacia, descentralización, participación y subsidiaridad en la prestación de servicios públicos; que ocupen toda la Comunidad y con una capital por cada división comarcal; y constituidas al menos por tres municipios a excepción de la ciudad de Valencia, que se constituirá por sí misma una única demarcación territorial.

Y quedarían del siguiente modo: En Castellón, Els Ports, L’Alt Maestrat, El Baix Maestrat, L’Alcalatén, La Plana Alta, La Plana Baixa, El Alto Palancia, El Alto Mijares; en Valencia, El Rincón de Ademúz, Los Serranos, El Camp de Túria, El Camp del Morvedre, la Horta Nord, la Horta Oest, Valencia, la Horta Sud, la Plana de Utiel-Requena, la Hoya de Buñol, El valle de Cofrentes-Ayora, la Ribera Alta, a Ribera Baixa, la Canal de Navarrés, la Costera, la Vall d’Albaida, la Safor; y en Alicante El Comtat, el Alto Vinalopó, el Medio Vinalopó, la Marina Alta, la Marina Baja, L’Alacantí, el Baix Vinalopó, la Vega Baja.

Resulta curioso que se haya colocado el límite menor de municipios en tres, algo que sólo afecta a la comarca de uno de los firmantes, el Baix Vinalopó de la ilicitana Mireia Mollà, rompiendo la tradicional división del partido judicial que engloba a otros municipios considerados en el texto como Vega Baja.

También, la elección de las capitales.Por un lado, porque puede haber enfrentamientos en lugares como la Marina Alta donde Xàbia no tiene porqué ceder esa capitalidad sin más a Dénia. De otro, porque situar a Benidorm como capital de la Marina Baixa supone degradar a la capital histórica de la comarca, La Vila Joijosa, donde están situados tanto los juzgados como el hospital comarcal. No obstante, todos estos problemas saldrán a relucir si continua la tramitación.

Let’s block ads! (Why?)

Notas recomendadas

Déjanos tu comentario, tu opinión importa