Fleet Foxes y Rosalía sobresalen claramente frente al resto en Vida Festival

fleet-foxes-vida-festival-2017Se antojaba pequeño el escenario El Vaixell para el predicamento que viene acumulando Rosalía y, efectivamente, diría que fue el concierto más multitudinario que yo recuerdo en este escenario. Un arma de doble filo, porque se echó un poco de menos el silencio que requerían los momentos más sutiles. En cualquier caso, Rosalía mostró igualmente que sigue inspiradísima, fantásticamente asistida por un Refree con el que es evidente que se entiende de vicio, logrando poner los vellos de punta como los grandes cantaores. Aunque se salió del guión al inicio –con una versión del célebre tango ‘Aunque es de noche’ de Enrique Morente– y final –con la emocionante bulería de Manuel Molina ‘Que nadie vaya a llorar–, el dúo no se anduvo con experimentos y centró su repertorio en el fantástico ‘Los Ángeles’, para gozo de un público entregadísimo que tantas ganas tenía de aplaudirla que llegó a joder el clímax al aplaudir antes de tiempo el final de ‘Catalina’. Los mejores momentos, en cambio, llegaron justo después cuando, quizá encorajinada, agarró un buen hilo que la llevó a hacer auténtica magia con ‘Día 14 de abril’, ‘De plata’ y ‘La hija de Juan Simón’.

Confieso tener dudas de que la de una propuesta como la de Fleet Foxes lograra, como principal atractivo de la jornada del sábado, empatizar con esa parte del público del festival que no busca delicatessen sino solo pasárselo bien. Para mi sorpresa, el grupo de Robin Pecknold lo logró con creces. Incluso a pesar de que no lo parecía en su arranque, con un sonido demasiado enmarañado en el que las presupuestas sutilezas de su art-folk quedaron totalmente deslucidas y que, para más inri, se centró en presentar ‘Crack-Up’ (‘-Naiads, Cassadies’ y ‘Fool’s Errand’ apuntan a futuros momentos álgidos). Sin embargo, cuando recordaron sus inicios enlazando ‘Ragged Wood’ y ‘Your Protector’), se produjo el gran giro con el que, ya más afinados, consiguieron hacer que el público entrara de lleno en el mundo de montañas nevadas y coloridos collages que planteaban sus sencillos visuales. A partir de ahí, el ayer sexteto confirmó que su folk delicado, emotivo y vibrante no está reñido con la diversión de un grupo de estadio, situándose en un singular punto intermedio. ‘Mykonos’, ‘White Winter Hymnal’, ‘The Shrine’, ‘Blue Ridge Mountains’ o ‘Helplessness Blues’ se mostraron como himnos capaces de hacer saltar, cantar y hasta bailar emocionado al público, como si estuviesen viendo a un Bruce Springsteen o unos Bon Jovi, por decir algo. Un triunfo insospechado pero muy merecido.

Fotografía de Fleet Foxes por Mika Kirsi, cedida por Vida Festival.

Noticia en elaboración. En breve ampliaremos con más reseñas de esta jornada.

La noticia Fleet Foxes y Rosalía sobresalen claramente frente al resto en Vida Festival es de jenesaispop.com.

Notas recomendadas

Déjanos tu comentario, tu opinión importa