La Audiencia cree que el hijo de Císcar conocía la trama del IVAM

El joven artista Rafael Blasco Císcar, en una imagen incluida en un catálogo de una exposición, trabajando en una pieza.

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Valencia ha confirmado la imputación de Rafael Blasco Císcar, hijo de la ex directora del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), Consuelo Císcar, en la causa abierta en el juzgado de Instrucción 21 por las presuntas irregularidades en la gestión del IVAM tras la denuncia que elevó la Fiscalía provincial de Valencia.

Según consta en un auto de 3 de julio, difundido este martes por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJ-CV), la Audiencia recuerda un informe de la Policía Nacional que señala que «los gastos de viajes y alojamiento de Blasco con ocasión de la promoción de su obra, los gastos de transporte de las obras para las exposiciones y los costes de impresión de los catálogos se sufragaban con recursos públicos».

Así, «la connivencia de Blasco en todo ello queda al descubierto, entre otros extremos, a través de los mensajes de los distintos proveedores, patrocinadores y organizadores de exposiciones de arte, en lugar de contactar directamente con Rablaci (alias del investigado Blasco), se dirigían tanto a su madre como al personal del IVAM en quien ésta delegaba, con el fin de que fueran estas personas quienes, a su vez, transmitieran los mensajes a Rabalci».

La resolución recoge que el hijo de Císcar y Rafael Blasco, el ex conseller que cumple seis años de cárcel por malversar el dinero público de la cooperación internacional, recurrió su imputación -ahora, investigación- alegando que «no existe ningún indicio que lo fundamente». Además, reiteró que «nunca ha tenido relación con el IVAM» y que «no consta hecho alguno imputable» al hijo de la ex directora.

Sin embargo, la sección segunda considera que «la relevancia penal de los hechos investigados resulta indiscutible, pro cuanto, como señala el mismo recurso de apelación, las investigaciones de la Udef han revelado la utilización de los recursos humanos y materiales del IVAM para favorecer y promocionar a Rafael Blasco Císcar en su carrera artística, por orden de Consuelo Císcar, a la sazón directora del IVAM».

Por otra parte, la sala recuerda que «la disposición de una estructura administrativa y económica de carácter público al servicio de la carrera profesional de un particular supone una quiebra de los principios rectores de toda actuación pública y el desvío de recursos y fondos públicos de su auténtica finalidad», como habría ocurrido en el museo.

«De lo actuado -continua el auto- se desprende, asimismo, al nivel indiciario propio de esta fase procesal, la participación indiscutible de Blasco en los hechos investigados, cuya carrera artística era, precisamente, la que se trataba de construir y alentar, sirviéndose, al efecto, de los medios y recursos públicos del IVAM».

La Audiencia explica que el auto dictado por la magistrada-instructora, la juez Nuria Soler, «detalla los indicios que señalan a Blasco como figura esencial en los hechos investigados». Como ejemplo cita que la investigación ha descubierto que «se destinaron fondos públicos del IVAM a retribuir los servicios de Norberto Martínez -imputado en la causa-, servicios que se concretaron en realizar los textos de la tesis de Blasco durante los años 2009 a 2011 y de sus exposiciones».

Asimismo, «el personal del IVAM se encargaba de la organización de las exposiciones de Blasco y del transporte de sus obras para exposiciones y certámenes, tanto dentro como fuera de España, intermediaba con las autoridades de países extranjeros para promocionarle, patrocinaba sus exposiciones, e incluso le preparaba el curriculum vitae para cada ocasión».

Tras analizar estas cuestiones, la Audiencia subraya que «resulta innegable que todo ello no hubiera sido posible sin la participación de Blasco, dado que a él correspondía la gestión de su carrera artística, decidiendo dónde y cómo exponer sus obras, cómo pagar sus viajes, cómo llevar a cabo al elaboración de su tesis y, en fin, promocionar su obra y su nombre, y no resulta verosímil que desconociera la utilización de los fondos y personal del IVAM para todo ello, puesto que, obviamente era conocedor de que sus cuadros se exhibían en las exposiciones fuera y dentro de España, que se elaboraban unos catálogos, y que su tesis incluía o se componía de textos que no habían sido escritos por él».

El caso IVAM, que investiga las irregularidades en la gestión del museo, está abierta por los delitos de prevaricación, malversación y falsedad. Hay diez investigados.

Let’s block ads! (Why?)

Notas recomendadas

Déjanos tu comentario, tu opinión importa