El concurso oncológico del IVO, en el aire a una semana del cierre de plicas

Fachada principal del emblemático edificio redondo que alberga al IVO en el barrio de Campanar de Valencia. JOSÉ CUÉLLAR

Cuando falta exactamente una semana para que se cierre el plazo para la apertura de plicas de los aspirantes a gestionar el concurso que, actualmente y desde hace más de 40 años, asume el Instituto Valenciano de Oncología (IVO) el futuro del convenio oncológico sigue en el aire. Sanidad no ha recibido ninguna oferta, ni siquiera la del propio IVO, que quiera asumir a los pacientes con cáncer de la Comunidad Valenciana.

La falta de ofertas se debe, además de la exigencia de especialización en cuestiones oncológicas, a que las bases para el concurso dejan muy claro que no pueden presentarse las sociedades mercantiles -es decir empresas- y únicamente se permite optar a las entidades sin ánimo de lucro como las fundaciones -como la que gestiona el IVO- o ONG.

Ante esta imposición, la consellera Carmen Montón merma las posibilidades de que al concurso puedan acceder más firmas e intenta iniciar un proceso en el que sólo se permite que el centro oncológico de Campanar asuma unas condiciones que, además, tampoco son de su agrado. A la falta de candidatos, se añade que la dirección del IVO todavía no tiene claro si se presentará porque su cúpula considera que los nuevos pliegos son inasumibles para la gestión de los pacientes públicos que se asumen desde otros departamentos de salud.

De hecho, hace dos semanas que el Instituto de Oncología solicitó información sobre las bases del concurso con el fin de poder tomar una mejor decisión a la hora de presentarse o no, y para hacerlo con más criterio, pero desde Sanidad todavía no se ha contestado ni se ha convocado a ninguna reunión para detallar las cuestiones poco claras de los pliegos de condiciones.

Un silencio que ha molestado a los patronos del IVO que podrían descartar presentar su oferta y complicarle la situación al Consell, que sabe, porque ya lo han avisado los jefes de servicio de Oncología de varios hospitales públicos, que la Sanidad pública no puede asumir todos a los pacientes con cáncer de la Comunidad con los servicios que oferta en la actualidad la Conselleria de Sanidad. Nadie duda, que el IVO se ha erigido ya en centro de referencia oncológica en cuanto a tratamientos y tecnología clínica en gran parte de España y su función es imprescindible para los enfermos con tumores, quienes, con el nuevo concurso, pierden la posibilidad de elegir el centro de referencia para ser tratados.

Ante esta circunstancia, si el IVO decide dejar desierto el concurso, la Conselleria de Sanidad se enfrentaría a un gran problema y debería cambiar los pliegos y escuchar las sugerencias del IVO para incluirlas en otras bases nuevas en el concurso.

Los pliegos establecen que los nuevos pacientes «serán derivados desde los departamentos de salud a la entidad adjudicataria de la acción concertada y se garantiza la continuidad asistencial de las personas que estaban siendo atendidos bajo el anterior concierto». Pero hace desaparecer el texto que, en el anterior convenio, citaba expresamente que los pacientes tendrían la posibilidad de decidir libremente.

De hecho, la decisión de derivar pacientes al IVO recae, según las bases del nuevo concurso redactado por el equipo de Montón en médicos relacionados con especialidades oncológicas, pero con la autorización de expresa de los gerentes de cada departamento de salud. Aunque la ambigüedad de que sean «los médicos relacionados con especialidades oncológicas» ha generado muchas dudas, porque se desconoce si entre estos facultativos se encuentran los médicos de atención primaria, que son la pieza clave para iniciar el tratamiento oncológico en el IVO. De hecho, las sociedades científicas pueden recurrir esta decisión si los médicos de medicina familiar se quedan fuera del proceso de derivación.

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