Dietas depurativas para empezar el año

Tras las fiestas navideñas, son muchos los que acuden a la farmacia más cercana a pesarse, como si el simple hecho de cambiar el agujero del cinturón no fuese prueba suficiente de los excesos gastronómicos cometidos.

Parece que ganar peso en Navidad entra dentro de la “tradición”, igual que la lotería, las uvas de fin de año o la cabalgata de Reyes. Y no tiene por qué ser así: se puede perfectamente disfrutar de las Navidades sin que por ello nos pase factura la báscula. Pero, sigue habiendo personas que se dejan llevar, asumiendo que subirán de peso y que uno de los propósitos de año nuevo es perder peso, de nuevo. Para ello, muchos recurren a las dietas depurativas o detox.

Dietas depurativas y dietas detox

Enero suele ser el agosto para las falsas promesas.

De la misma forma que uno entra en la farmacia a pesarse, sale con el último remedio infalible para perder peso. Y si no lo encuentra o le parece muy caro, ya lo adquirirá en el súper más cercano o por internet, que la oferta se adapta a cada bolsillo.

Dentro del gran abanico de soluciones están las dietas depurativas o Detox. Estas dietas se basan sobre todo en la ingesta de verduras con propiedades depurativas, es decir, con la facultad de limpiarnos de toxinas y, al mismo tiempo, ayudarnos a perder peso. Todo ello, dentro de un semi-ayuno (que es lo que realmente propicia la pérdida de peso).

Pero no hay ninguna evidencia científica que respalde la acción depurativa de las verduras (y en forma de zumos, aún menos). En nuestro cuerpo hay un órgano que se ocupa realmente de limpiar nuestro organismo de toxinas, y es el hígado. Pero, tras la digestión, las verduras no tienen ninguna acción sobre el hígado. Así que pretender que un licuado de verduras podrá limpiarnos de los excesos navideños, es saltarse las reglas de la fisiología. Ahora bien, esto no quita que las verduras sean beneficiosas y, por lo tanto, necesarias para una buena salud.

Las verduras: no solo para adelgazar

Y es que los vegetales son muy saludables, ya que aportan muchos nutrientes (vitaminas, minerales y fibra) con muy pocas calorías. Por lo tanto, recurrir a ellos un par de días o como plan para cenar como compensación al empacho navideño, puede venirnos bien. Eso sí, en el contexto de un consumo habitual de verduras, hortalizas y alimentos vegetales.

Si por pereza o ingenuidad decidimos recurrir a las bebidas vegetales que venden en los supermercados, no hay que perder de vista que no son pócimas mágicas. Al contrario, muchas veces se trata de licuados de verduras a base de zumos concentrados con un aporte mínimo de fibra y mucho azúcar, de tal forma que el interés nutricional de las verduras se pierde.

A pesar de todo, la industria ha invertido mucho dinero en publicidad para vendernos la imagen de “batido verde igual a saludable”. De tal forma, que el consumidor ya tiene interiorizado que el color verde de un zumo está relacionado con una propiedad depurativa (aunque no haya nada que lo sustente). De esta forma, estas dietas détox o dietas depurativas permiten “regenerar” o incluso “purificar” el organismo de aquellas personas que ni se preocupan en cuidarlo. Pero lo único que limpiarán serán el bolsillo y, en algunos casos, la conciencia.

Por lo tanto, lo ideal es tomar la verdura entera con un procesado o cocinado mínimo para preservar al máximo sus nutrientes. Los platos de verdura tienen que ser protagonistas en nuestro menú diario, y no cuando queremos perder peso. De hecho, si seguimos una buena planificación de menús no será necesario recurrir a este tipo de tratamiento de choque para perder peso tras las Navidades u otra época de festejos y excesos. Alimentación variada y equilibrada no significa estar a dieta y aún menos que nuestra comida vaya a ser aburrida.


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