Cuidar de la salud en invierno

La salud es un precioso tesoro que hay que cuidar y preservar durante todo el año. No debes hacer nada extraordinario para cuidar de tu salud en invierno, simplemente debes tener en cuenta una serie de circunstancias especiales durante la estación más fría del año.

La salud en invierno

Siempre que se habla de prevención de enfermedades y cuidar de la salud, el sistema inmune es un elemento fundamental. Y es que nuestro sistema inmunitario y nuestras defensas van a hacer todo lo posible por mantener nuestra salud en forma.

Hay varias cosas que podemos hacer para ayudar a que nuestro sistema inmune y nuestras defensas hagan su trabajo de manera óptima. Y no, no nos referimos a tomar un yogur líquido hiperazucarado, digan lo que digan los anuncios. Dos factores modificables que pueden influir en el estado de nuestro sistema inmune son la alimentación y la actividad física. También en invierno.

Alimentación

Que existe una vinculación entre la alimentación y el sistema inmune está fuera de toda duda, máxime cuando determinados nutrientes están implicados directa o indirectamente en el funcionamiento de nuestro sistema defensivo.

Una alimentación variada y equilibrada nos asegura un aporte de todos los nutrientes, lo que repercutirá también beneficiosamente sobre el sistema inmune. En general, es importante un aporte adecuado de energía, proteínas, hidratos de carbono y grasas, pero también de vitaminas y minerales, especialmente de aquellos implicados directamente en la formación de las células inmunitarias y en las reacciones que llevan a cabo. En este sentido, son de especial relevancia el hierro, el zinc y las vitaminasA, D, E, B6, B12y D.

Actividad física al aire libre

Otro factor importante relacionado con el sistema inmunitario y su funcionamiento óptimo es la actividad física, ya que, como se recoge en diversidad de estudios, el ejercicio regular puede suponer un beneficio para la salud.

Es importante, además, que gran parte de esta actividad física se realice al aire libre -a pesar del frío- ya que es preciso mantener unos niveles aceptables de vitamina D, que se consiguen gracias a los rayos del sol. Esto es de especial importancia ya que se ha visto en recientes estudios que unos niveles adecuados de vitamina D pueden limitar la incidencia de infecciones.

Vacunas

Para cuidar de tu salud en invierno, es importante –sin tener en cuenta la edad– tener actualizado el calendario de vacunas, especialmente si formamos parte de los grupos de riesgo de enfermedades como la gripe. En este sentido, se recomienda que se vacunen, entre otros, los siguientes grupos de riesgo:

  • Personas mayores de 65 años.
  • Niños mayores de 6 meses y adultos con enfermedades crónicas (cardiovasculares, pulmonares, etc.) y metabólicas (diabetes, obesidad mórbida,…).
  • Personas con enfermedad hepática, insuficiencia renal e inmunosuprimidos.
  • Mujeres embarazadas.

La vacuna de la gripe se debe suministrar al comienzo de la temporada de proliferación del virus, que suele ser entre octubre y noviembre.

El uso de medicamentos en invierno

Siempre es necesario hacer un uso racional de los medicamentos, también en invierno. Por ejemplo, si nos referimos al uso de antibióticos, la época de máximo consumo es en invierno, siendo, en muchos casos, innecesario y equivocado su utilización terapéutica. Recordemos que la gripe y los resfriados comunes son virus, ante los que los antibióticos no tienen ningún efecto. Eso sí, la consecuencia principal del uso inadecuado de antibióticos es la aparición de resistencias, un grave problema sanitario a escala mundial.

El resto de medicamentos comercializados para combatir el catarro, solo pueden aliviar levemete los síntomas.

Cómo se cura el catarro

Si ya no puedes escapar del catarro, tienes que saber que no hay nada que lo cure, así que paciencia. Quédate en casa. Eso será bueno para ti y para el resto, ya que así dejarás de esparcir el virus y evitarás el contagio de otras personas.

En cualquier caso, ya sea que te quedes recluido o sigas con tu agenda normal, lávate las manos de manera regular y no te toques la cara. Bebe mucha agua y descansa.

Abrigarse bien

Muchos “enfriamientos” tienen lugar en estas fechas. Pero hay que dejar claro que no es el frío el que causa los resfriados. El resfriado está causado por virus que se transmiten de unas personas a otras. Los virus se trasladan por vía aérea a través de las gotas originadas al hablar, toser o estornudar.

Alguno de los factores que determinan que se produzcan más resfriados en invierno son que la gente convive más tiempo en espacios cerrados y hay más riesgo de contagio. En determinados climas, la combinación de frío y escasa humedad favorece la sequedad de las fosas nasales y las hace más accesibles para los virus del resfriado.

En cualquier caso, cuida de tu salud en invierno y no pases frío, hombre.


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