Valencia suaviza las exigencias de distancias para ocupar la vía pública

Unos falleros cocinan una paella en la calle con una capa de arena. MAO

El nuevo texto que está redactando el Ayuntamiento ‘borra’ de la norma el exceso de celo en las medidas para instalar, por ejemplo, castillos hinchables

07/01/2017 08:38

Adornos navideños de un color y tamaño específicos, 20 centímetros de arena para poder cocinar una paella en la vía pública, castillos hinchables a más de tres metros de las fachadas… Fueron algunos de los puntos más polémicos de la Ordenanza de Ocupación de Vía Pública que se aprobó en la fase final del mandato de Rita Barberá por el excesivo control que se realizaba desde la administración ante cualquier actividad en la calle.

Un texto que, además, contemplaba la prohibición de realizar actos en las plazas del Ayuntamiento, de la Reina y de la Virgen. Este último capítulo de la normativa fue derogado en los primeros compases de la nueva legislatura, nada más aterrizar el nuevo equipo de Gobierno en el consistorio. Sin embargo, los aspectos que regulaban distancias y colocación de instalaciones en la vía pública al milímetro siguieron en vigor hasta que que se realizase una profunda revisión del texto por parte de la nueva corporación.

Ahora, recién iniciado el año, la Concejalía de Espacio Público que dirige Carlos Galiana está ultimando una reformulación completa del documento aprobado durante la pasada legislatura. Además de la delimitación de los días en que las Fallas podrán celebrar fiestas en la calle (San Juan, el Mig Any o incluso la Nochevieja), la delegación de Espacio Público eliminará muchos de los minuciosos requisitos que establece el texto legal vigente para la ocupación de la vía pública.

Se trata, indicaron fuentes municipales, de distancias excesivamente estrictas que dificultan ostensiblemente la instalación de muchos elementos (como los castillos hinchables) y que no son necesarios para garantizar la seguridad.

Arena para paellas

Es el caso, por ejemplo, de la obligación de contar con una capa de arena de 20 centímetros exactamente para poder realizar paellas en la calzada. El documento en el que trabaja el Ayuntamiento no fijará, en este caso, un tamaño concreto de la capa de arena sino que se limitará a pedir que ésta exista y que sea suficiente para no dañar el asfalto o la acera sobre la que se realice.

Igualmente ocurrirá con los castillos hinchables. El documento municipal todavía vigente establece que, como mínimo, estas instalaciones deben guardar una distancia de tres metros con las fachadas de las viviendas. Una delimitación que complica absolutamente este tipo de juegos infantiles tanto en las calles del centro de la ciudad como en las de Russafa, que concentran vías especialmente estrechas y que, por lo tanto, no podrían cumplir en ningún momento las exigencias municipales.

En su lugar, siempre según las mismas fuentes, se establecerá que cumplan las medidas mínimas, es decir, sin especificar una distancia concreta que, en ocasiones, no responde realmente a las necesidades de seguridad. Y es que, en calles más estrechas se pueden instalar instalaciones hinchables y garantizar el paso con unas distancias no tan amplias.

Ese es el espíritu que se quiere insuflar en la remodelación de la ordenanza municipal: no fijar criterios (medidas y colores) excesivamente concretos porque no aportan una mayor seguridad y sí, en cambio, dificultan la realización de actividades en la calle. Eso sí, cualquier tipo de instalación deberá cumplir todas las medidas de seguridad exigibles pese a que se eliminen las distancias mínimas prefijadas por el consistorio.

Una situación que ocurre con demasiada frecuencia en el texto que se está revisando. De hecho, la norma no sólo fija las distancias de seguridad sino que incluso determina las medidas que deben tener adornos navideños, macetones e incluso los quioscos tanto de prensa como de la ONCE para poder contar con una autorización municipal.

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