Peter Lim no atiende a consejos

Peter Lim, recibido por el ex presidente del Valencia, Amadeo Salvo, durante su primera visita a Mestalla, en octubre de 2014. MAO

El dueño del club no ha aceptado ninguna sugerencia de nadie que no fuera de su entorno más directo

“Cada vez que alguien se acerca a Lim acaba socarrado, no se fía de nadie”, apuntan personas próximas al entorno de Layhoon

García Pitarch también dimite

08/01/2017 13:00

El 2 de diciembre de 1997 la grada de Mestalla forzó la marcha del entonces presidente Francisco Roig al grito de ‘Paco vete ya’. Hoy, más de 20 años después, Mestalla ha vuelto a unir sus voces al unísono con el firme deseo de que el dueño del club, Peter Lim, haga lo mismo, aunque ha visitado Mestalla casi de casualidad.

No es la situación vivida la semana pasada en el partido de Copa ante el Celta, sin embargo, una situación similar porque Paco Roig era el máximo accionista, si bien no controlaba la mayoría accionarial. Manejaba entonces cerca de 30% de la entidad, que terminó vendiendo al constructor Bautista Soler por 31,5 millones de euros, mientras que Peter Lim aglutina cerca del 90% y no parece que nada ni nadie le vaya a hacer cambiar de opinión. El manda, es el dueño del Valencia, su juguete, y no ha aceptado nunca consejos desde que tomó la propiedad del club. Ni siquiera de aquellos que conocían bien el funcionamiento del club, independientemente de su mayor o menor acierto en la gestión.

El singapurense se metió de lleno en la compra del club hace dos años y medio para adquirir el 70% de la propiedad por 90 millones, cuota que pasó al 90% tras inyectar 100 millones con una ampliación de capital. Más allá del poder absoluto del empresario asiático, los tiempos ya han cambiado. El simpático oriental, recibido con una pancarta de ‘Welcome, Peter Lim’, encargada por quien le puso la alfombra roja para desembarcar en Mestalla, Amadeo Salvo, es ahora persona non grata en Mestalla por razones obvias. La afición dictó sentencia. Los gritos contra Peter Lim serán una constante mientras el desolador panorama del Valencia, descabezado tras la marcha de Prandelli y García Pitarch, no mejore. Y no tiene pinta de que así sea.

Sólo Jorge Mendes influye en Peter Lim

La dimisión de García Pitarch -a destiempo y mal- es un nuevo ejemplo de que Peter Lim no atiende a ningún tipo de razones y todo aquel que le sugiere lo que no quiere oír o pone en duda sus apuestas, mejor no tenerlo al lado.

El ex director deportivo cuestionó la forma de proceder de Peter Lim, siempre sujeto a la improvisación. «Si yo comprara el Vallbonense, dejaría que las decisiones las asumiera el director deportivo», explicó el día que se despedía Prandelli. Un ejemplo muy gráfico de que en el Valencia ni pintaba ni cortaba en la toma de decisiones.

Por eso García Pitarch debió de irse de la mano con Prandelli hace dos semanas cuando ambos insistieron en la idoneidad de fichar a Zaza. Al advertir las largas que les daba el propietario, que en la reunión que mantuvo en Singapur con los técnicos les dijo que invertiría 30 millones en el mercado de invierno para incorporar al menos cuatro jugadores, el técnico italiano, consecuente consigo mismo, dijo basta. García Pitarch justificó su continuidad en que ocupaba un cargo de mucha responsabilidad, pero ahora toma el mismo camino que Prandelli porque Peter Lim no estaría por la labor de aceptar las condiciones en las que la Juve cedería a Zaza. Tras la dimiisón de García Pitarch queda al frente un hombre de su confianza, Alexanco, la persona que sugirió Joan laporta, amigo de Peter Lim y Jorge Mendes, que condujo a Salvo hasta el magnate asiático para que compra el Valencia. Todo queda en casa, pues, debe pensar Lim.

Gran preocupación entre los empleados

La sucesión de acontecimientos en el club a nivel institucional y deportivo ha generado una gran preocupación entre los empleados y componentes valencianos del consejo de administración y de la Fundación, que ya abren los ojos (por fin) ante la discutida forma de actuar de Peter Lim. “Cada vez que alguien se acerca a Lim acaba socarrado, no se fía de nadie”, apunta a EL MUNDO una de las personas que aún trata de colaborar con la presidenta Layhoon, que como dijo ella “es Peter lim”. Ver al Valencia sin una estructura organizativa solida, sin base, como así lo percibe casi todo el valencianismo, inquieta al personal y colaboradores de la casa. “Tiene muy mala pinta, los veo desbordados, pero no con idea de vender”, precisan.

Política de improvisación

De la hoja de ruta inicial marcada por Meriton, la empresa de Peter Lim que adquirió la mayoría accionarial, a lo que han plasmado hay una gran diferencia. El plan de negocio que aparentemente cautivó en el proceso de venta ha saltado por los aires. Meriton dio por seguro que el Valencia estaría durante diez años en Champions, ingresos que contabilizó en su plan económico, pero ahora en su tercer año al frente se las ve y se las desea para asegurarse la permanencia. Una tormenta imprevista que le ha obligado a vender jugadores en los dos últimos años para poder cuadrar sus cuentas. En lo deportivo, la falta de criterio a la hora de elegir un modelo concreto de trabajo, también ha condenado a Meriton/Peter Lim.

El banquillo del Valencia, un banco de pruebas

Tras destrozar la línea marcada por el ex presidente Amadeo Salvo, que al menos sí tenía un modelo definido y un rumbo trazado, Meriton se ha dejado llevar por la improvisación constante, sin criterio. Ha contado con entrenadores nobeles, amigos de Jorge Mendes (Nuno) o socios de Peter Lim (Gary Neville). Ese fue el bagaje que tuvieron para fichar por el Valencia. Quiso romper esa tendencia dando la oportunidad a Pako Ayestarán, apuesta de García Pitarch. También le quedó grande el banquillo al técnico vasco. Fracasadas todas las opciones dieron el salto a un ténico experimentado como Prandelli, que si bien obtuvo peores números que Neville, ofrecía mayor credibilidad… hasta que vio que no pintaba nada. Como Valverde, huyó tras vivir in situ la extraña forma de Peter Lim de conducir su ambicioso proyecto, que hoy pasa por salvar al equipo del descenso. Lo más chocante es la percepción que el dueño del Valencia tiene de su equipo, ya que Layhoon dijo que el dueño consideraba que con la plantilla que había confeccionado, el Valencia debía estar mucho mejor clasificado. Va ser que no. Voro, el eterno técnico interino, valenciano y valencianista, se queda solo ante el peligro a la espera de que Peter Lim de un nuevo volantazo.

Let’s block ads! (Why?)

Notas recomendadas

Déjanos tu comentario, tu opinión importa