Medio Ambiente frena el depósito de envases y negociará con Cierval

La consellera Elena Cebrián, ayer, junto al líder de Cierval y el secretario autonómico Julià Álvaro. EL MUNDO

Cebrián constituirá una mesa de trabajo y admite que el SDDR es ahora una línea de trabajo más

La Conselleria no descarta implantar el sistema pero se abre a estudiar más vías

Podemos rechaza incluir el SDDR y abre brecha con Medio Ambiente

13/01/2017 07:57

El futuro del sistema de depósito, devolución y retorno (SDDR) de envases que la Conselleria de Medio Ambiente pretendía imponer a lo largo de 2018 se oscurece. La patronal autonómica, que ha canalizado hasta ahora las críticas de los empresarios valencianos, logró detener ayer el reloj. Tras reunirse con la cúpula de este departamento, Cierval arrancó ayer la constitución de una mesa de negociación para buscar una solución de consenso que permita mejorar las tasas de reciclaje desde una perspectiva más amplia. Y sin plazos.

La reanudación de una fase de diálogo que hace sólo unas semanas se daba ya por cerrada no destierra el controvertido modelo de recogida de los envases de bebida pero sí frena la aprobación del anteproyecto de ley que debía ampararlo. Con este movimiento, la organización empresarial gana, sobre todo, tiempo. No parece coherente que Medio Ambiente lleve la nueva norma al pleno del Consell mientras continúen las conversaciones con los empresarios. Y esto podría afectar significativamente al calendario previsto.

Si la ley no supera el trámite parlamentario antes del verano –de inicio se antoja un objetivo complejo por las reticencias de Podemos-, será difícil que pueda entrar en vigor antes de que finalice la legislatura, como pretendía a toda costa la Conselleria. Para Cebrián, la reapertura del diálogo, a instancias del presidente Ximo Puig y de la presión empresarial, no derivará necesariamente en nuevas demoras. A pesar de su avanzado estado de maduración, la consellera aseguró que la aprobación del anteproyecto de ley de Protección Ambiental «no es inminente». «Quizás el hecho de que ahora se trabajen cuestiones concretas que ahora suponen un escollo puede facilitar este proceso», precisó.

La tramitación del SDDR tampoco se detiene. Continuará su camino (aún se han de realizar, por ejemplo, las consultas técnicas y jurídicas) en paralelo a los avances que se materialicen en la mesa de negociación. Pero no se descartan cambios.

De hecho, la consellera Cebrián eludió calificar ayer de irrenunciable el sistema de depósito como en ocasiones precedentes. Al contrario, aceptó debatir sobre todo, sin dogmas ni cortapisas. Pero lo más significativo es que situó el SDDR como una medida más, entre muchas, que está evaluando Medio Ambiente para mejorar la tasa de reciclaje. Un objetivo compartido con los empresarios. «Hay un procedimiento de trabajo abierto en esa línea, pero también en otras», subrayó. «Sobre el SDDR no hay un sí ni un no, hay un proceso», explicó en un discurso ambiguo.

En cualquier caso, en el interior de la reunión la cúpula de este departamento no se refirió en ningún momento a una retirada de esta iniciativa. Tan solo se planteó la posibilidad de introducir matices, cambios y modificaciones capaces de modular y reducir el impacto sobre los sectores productivos. Pese a ello, la parte empresarial valoró de forma positiva el renovado aperturismo de la Conselleria, apenas 24 horas después del revés del Botànic. El pacto no incluyó en su articulado ninguna mención expresa al sistema de depósito.

Cebrián y el secretario autonómico de Medio Ambiente restaron importancia a este hecho a pesar de la decepción que supuso en el entorno de Julià Álvaro, que confiaba en situar esta iniciativa entre las prioridades del Gobierno bipartito en la revisión del acuerdo programático. Para el dirigente ecologista, la reapertura de la negociación no le «desautoriza», aunque el PP reclamó ayer su destitución tras lo que considera una marcha atrás en toda regla en la implantación del sistema de envases.

Sin plazos para cerrar un acuerdo de consenso (la patronal quiere analizar cómo mejorar el reciclaje global, no sólo el de los envases de bebidas), Medio Ambiente y Cierval celebrarán una primera reunión de diagnóstico. A partir de ahí, se desarrollará una ronda de reuniones sobre cuestiones concretas. El comité negociador será paritario: lo integrarán tres representantes de Cierval y otros tres de la Conselleria. Aunque preocupa entre los empresarios que sea el sector más inflexible de Medio Ambiente -el liderado por Álvaro- el que tome el mando de esta negociación.

Let’s block ads! (Why?)

Notas recomendadas

Déjanos tu comentario, tu opinión importa