Marzà promete a los rectores mejoras laborales y de tasas

Los rectores, en un acto de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Valencia, con la directora general de Universidad, Josefina Bueno. BIEL ALIÑO

Reúne a los dirigentes académicos antes del Consejo de Universidades para prometer beneficios para docentes y alumnos en el futuro

Se creará un grupo de trabajo para pactar los indicadores del nuevo modelo de financiación

La relación entre el conseller de Educación y los cinco rectores de las universidades públicas no es tan fluida como estos últimos querrían. El choque de trenes que de vez en cuando se producía entre las universidades y los anteriores gobiernos del PP -a cuenta de los impagos y los recortes de subvenciones, de la subida de las tasas académicas o de lo que los rectores consideraban un trato de favor injustificado hacia las universidades privadas- hacía pensar que el cambio político en la Generalitat vendría a apaciguar los ánimos. Sin embargo, la idea de que los gestos y el giro en las políticas se ha tenido con muchos sectores y no con el universitario ha llevado a los rectores a cuestionar -sobre todo en privado- el ninguneo al que les ha sometido la Conselleria de Educación en estos dos primeros años de legislatura.

Así que la reunión que mantuvo ayer el conseller Vicent Marzà con los representantes de las cinco universidades públicas -el rector de la Miguel Hernández de Elche no pudo asistir- sirvió para poner sobre la mesa antiguas reivindicaciones universitarias y, sobre todo, un compromiso de cara al futuro inmediato. Desde la Conselleria de Educación se limitaron a explicar que la reunión se enmarcaba en la necesidad de preparar el Consejo Valenciano de Universidades que tendrá lugar la semana que viene, justo después del encuentro que mantendrán también con el presidente de la Generalitat, Ximo Puig.

Sin embargo, Manuel Palomar, rector de la Universidad de Alicante y portavoz de sus homólogos, confirmó ayer a este diario que la intención del conseller pasa por orientar la política de «los próximos años» a «mejorar las condiciones laborales de los profesores y de los estudiantes». Eso sí, de momento nada se concreta sobre qué pasará el próximo curso con las tasas que pagan los alumnos y que, hasta la fecha, Marzà ha congelado pero no reducido.

Lo que está claro es que, de una u otra manera, la mejora de la financiación de las universidades debe estar sobre la mesa. Palomar reconoció que todo movimiento de la Administración se ve limitado por la infrafinanciación de la Comunidad Valenciana. En todo caso, aplaudió la constitución de un «grupo de trabajo» entre la Conselleria y las universidades para comenzar a hablar de cuáles deben ser los «indicadores» sobre los que se sustente el futuro modelo de financiación universitaria. El último plan plurianual de 2010, que hablaba de financiación por objetivos, nunca llegó a aplicarse.

Precisamente ayer el secretario general de Podemos y diputado autonómico, Antonio Estañ, instó al Consell a facilitar a las Cortes las cifras de matriculaciones en las universidades públicas de los cursos 2015-2016 y 2016-2017, «para determinar si las medidas adoptadas por el Consell han frenado el abandono de la universidad o si, por el contrario, el mantenimiento de las tasas en los niveles de 2012 ha seguido expulsando a los valencianos y valencianas».

Let’s block ads! (Why?)

Notas recomendadas

Déjanos tu comentario, tu opinión importa