La consellera Cebrián aplica mano dura: destitución fulminante de otro alto cargo 'verde'

La consellera de Medio Ambiente, Elena Cebrián, junto al secretario autonómico, Julià Àlvaro. EL MUNDO

Las críticas directas del alto cargo a la responsable de Medio Ambiente durante la última huelga, el detonante

La enorme tensión provocada por la convocatoria de una huelga en la empresa pública Vaersa, para este próximo viernes, por el malestra existente entre los 1.400 empleados y el trato que les dispensa la Generalitat parece haber acabado estallando. Y el resultado será la destitución fulminante, este próximo miércoles, del director general de la empresa publica, Vicent García.

García es uno de los escasos altos cargos de Els Verds que sobreviven en la conselleria de Elena Cebrián, después de que ésta decidiera destituir a su jefe de gabinete y a uno de sus asesores, ligados a este sector de Compromís, al entender que su papel de liderazgo en el departamento estaba siendo minado por la actuación del clan de Els Verds. La presión alcanzó su punto culminante cuando se detectó la posible presencia de un “topo” que se dedicaba a filtrar información y cuya búsqueda se solicitó formalmente, pero nunca fue hallado. Al menos, no oficialmente.

Cebrián, que fue elegida para ser consellera a propuesta del sector verde de Compromís, se vio durante mucho tiempo ahogada por el grupo liderado por quien continúa siendo secretario autonómico de Medio Ambiente, Julià Alvaro, portavoz de Els Verds dentro de Compromís. Àlvaro, que ha pasado sus horas más bajas por su proyecto de retorno de envases (SDDR) continúa firme en el puesto, de momento. Pero las bajas de piezas verdes se siguen produciendo y este miércoles le tocará el turno a García tras la crisis de confianza generada por su actuación en Vaersa.

La citada empresa pública se convirtió, después de 20 años de gobierno del PP, en un auténtico polvorín: sobredimensionada, con contrataciones sin control y sin Relación de Puestos de Trabajo (RPT) desde el año 2006, algo que impedía el control de la plantilla. Mientras tanto, la Conselleria de Cebrián pasa enormes estrecheches de personal que tienen prácticamente paralizadas algunas áreas de gestión.

El problema de Vaersa está sobre la mesa de la Conselleria de Hacienda, donde se está elaborando la Ley del Sector Público que definirá el futuro «modelo» de Vaersa. También en el Ministerio de Hacienda donde se tiene un absoluto control de las decisiones de personal.

En este clima de tensión, el director general de Vaersa, Vicent García, nombrado a propuesta de Compromís, recibió hace unos días a los trabajadores y les informó de que se habían propuesto “diversas soluciones para Vaersa” pero que fue la consellera Cebrián quien no ha habido respuesta ni se tomado ninguna decisión. Ahora parece que sí se toman decisiones. Pero le afectarán a él.

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