El tripartito pierde la muleta de Cs y se ve forzado a retirar una ley

La nueva portavoz de Ciudadanos, Mari Carmen Sánchez, pasa, ayer, junto a sus ex compañeros de partido. JOSÉ CUÉLLAR

La falta de apoyo de Ciudadanos obliga a Podemos a posponer la reforma de la Sindicatura de Comptes tras 17 meses de trámite

Las dudas de la formación morada sobre la comarcalización de Compromís hacen que se retire otra propuesta legislativa

La falta de apoyos parlamentarios obligó ayer a retirar dos proposiciones de ley, una de Podemos y otra de Compromís, del orden del día. Pese al interés de ambos grupos parlamentarios de empezar la tramitación en el pleno de las Cortes de dos de sus medidas estrella antes de finalizar el periodo de sesiones, la inexistencia de una clara mayoría hizo que ambas iniciativas se pospusieran.

La propuesta de Podemos para reformar la Sindicatura de Comptes revela el cambio de equilibrios en las Cortes Valencianas. Para sacar adelante su iniciativa, tras más de 17 meses de trámites, el síndic podemita, Antonio Montiel, necesitaba la mayoría reforzada de tres quintas partes del hemiciclo o, lo que es lo mismo, contar con el apoyo de un cuarto grupo parlamentario: Ciudadanos o PP. Hasta ahora, los partidos de izquierda habían encontrado en la formación naranja (aunque no siempre) un socio más o menos fiable pero, ayer, dadas las dudas, prefirieron no jugársela en una votación que hubiera echado por tierra el trabajo de todos estos meses.

Ahora, tras los cambios en Ciudadanos y la salida de los cuatro diputados reacios al acercamiento del partido de Rivera al PP, parece que llegar a una entente con Cs será más complicado para la izquierda. Para reformas como la de la Sindicatura de Comptes, se necesitan 60 diputados y los partidos que sustentan al Consell, aún sumando a los cuatro no adscritos que salieron de Ciudadanos, solo suman 59.

Ayer, Cs admitía que su intención es apoyar la reforma del organismo fiscalizador aunque el elevado número de enmiendas que el martes por la noche seguían llegando les obligaba a ser prudentes y a pedir tiempo para su estudio. El propio Montiel, en una improvisada rueda de prensa, matizaba que Ciudadanos, que tiene ahora unas «circunstancias especiales», había pedido dejar el debate encima de la mesa para estudiar estos cambios, por lo que se vio forzado a posponer la reforma hasta el mes de septiembre. Ya en el pleno, el diputado de la formación naranja Antonio Woodward indicaba que este tema es lo suficientemente importante como para debatirlo «con responsabilidad» y no tener que lamentar una ley que no sea «adecuada».

Más contundente al respecto se mostró la portavoz popular Isabel Bonig, que pidió a Montiel que no «engañe»: «Se retira porque no tienen los tres quintos, 60 diputados». La mandataria popular le conminó, con mucha ironía, a buscar nuevas bajas en la formación de Albert Rivera para lograr el diputado que les falta. En el PP están bastante enfadados con los continuos guiños que se están haciendo desde los partidos de la izquierda a los cuatro diputados que salieron de Ciudadanos.

Los ex, con eltripartito

Ayer, Alexis Marí, Domingo Rojo, David de Miguel y Alberto García escenificaron el distanciamiento con sus ex compañeros. En el primer debate, tras su paso al grupo de los no adscritos, los cuatro votaron junto al tripartito y tres de ellos, entre los aplausos de los partidos de izquierda, pidieron hacer una explicación de voto para dejar constancia de su posición. El más evidente fue el que fuera ex síndic del grupo parlamentario, Alexis Marí, que señaló que votó en contra de la enmienda a la totalidad del PP sobre la Ley de Memoria Democrática para diferenciarse de «los hijos políticos de Rajoy y de aquellos que dijeron que iban a regenerar la política y solo vinieron a cambiar muy pocas cosas para que no cambiase nada». Todo ello, mientras en la bancada del PP se le pedía al presidente de las Cortes que fuera escrupuloso con el minuto que se les concedió a cada uno de los no adscritos.

La propuesta de Podemos no fue la única que ayer saltó del orden del día por falta de apoyos. Una de las propuestas con las que Compromís pretendía acabar el periodo de sesiones -la Proposición de ley sobre delimitación territorial comarcal– también fue retirada. Desde sus inicios esta ley ha generado cierta polémica y no todos los partidos que apoyan al Gobierno han ido de la mano en este asunto. Aunque el PSPV, que hizo varias enmiendas, estaba dispuesto a votarla a favor, Podemos tenía alguna que otra reticencia.

Ayer, el impulsor de la normativa, el diputado Francisco García Latorre negó que existiera falta de consenso alrededor de la normativa y recordó que la propuesta cuenta con el criterio favorable delConsell. El parlamentario de Compromís justificó el aplazamiento porque quieren la máxima participación de las entidades locales, y muchas de ellas hasta septiembre no retoman su actividad. Eso sí, tuvo que reconocer que Podemos también había pedido el aplazamiento para que haya esa participación más amplia.

La interpretación de la líder del PP era bastante más diferente. La portavoz popular aseguró que esta proposición de ley ha generado «muchos problemas internos» entre una parte de Compromís que la quiere sacar adelante, «y la parte más de Bloc, con Enric Morera a la cabeza, que está horrorizado de los problemas que genera».

Let’s block ads! (Why?)

Notas recomendadas

Déjanos tu comentario, tu opinión importa