Climent vuelve a primar a las comarcas centrales en ayudas de industrialización

El conseller de Economía, Rafael Climent, durante la presentación del plan ‘Fent Cooperatives’ en el Palau de la Generalitat. EL MUNDO

Tres organizaciones de l’Alcoià, el Comtat y la Vall d’Albaida copan el 85% de estos fondos, restringidos a entidades de ámbito comarcal

Con estos requisitos, sólo siete asociaciones optan a las subvenciones

Las comarcas centrales vuelven protagonizar el reparto de las últimas subvenciones públicas para la industrialización de la Comunidad Valenciana. Tras el cisma que generó el plan de ayudas a los polígonos industriales, las patronales radicadas en las comarcas de la Vall d’Albaida, L’Alcoià y El Comptat copan el 85% de los fondos adjudicados por la Conselleria de Economía, según consta en la resolución que publicó ayer el Diario Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV).

En total, la Confederación Empresarial de La Vall d’Albaida (Coeval), la Federación Empresarial de l’Alcoià- El Comtat (Fedac) y la Asociación de Empresarios de Ibi (IBIAE) se repartirán 137.827 euros. El resto de los recursos asignados, apenas 21.148 euros, se distribuirán entre la Asociación de Empresarios del Camp de Morvedre (Asecam) y la Asociación Empresarial de Alzira. La Conselleria ha desechado, asimismo, otras dos candidaturas por no cumplir con las condiciones. Se trata de la Asociación de Comerciantes y Empresarios de Náquera y de la Asociación Comarcal de Empresarios, en este caso de L’Horta Sud.

Lo cierto es que el 72% de la partida de 490.000 euros con se dotó este programa ha quedado sin adjudicar. A la convocatoria pública sólo han concurrido siete asociaciones en gran medida por la barrera de acceso que representan los requisitos impuestos por la Administración. Las ayudas se dirigen exclusivamente a asociaciones multisectoriales que desarrollen actividades en beneficio de la industria valenciana y acrediten un ámbito comarcal. Y éste es, precisamente, el principal punto de conflicto.

La división «comarcal», que ni siquiera está regulada en una ley -se encuentra en fase de ejecución-, presenta un escaso arraigo en el ámbito del asociacionismo empresarial, por lo que en la práctica, sólo un grupo muy reducido de organizaciones han podido acogerse a esta orden. Entidades muy activas como la Asociación de Empresarios de la Safor, la de la Vega Baja (Asemvega) o del Alto Palancia ni siquiera han podido concurrir a la convocatoria. También han sido excluidas de facto aquellas que presentaban un ámbito de actuación supramunicipal pero que no se ceñían formalmente a la tipología exigido en las bases.

Si bien son más las patronales que centran su actividad en una demarcación comarcal, esta realidad no se refleja en sus estatutos por lo que, según explican fuentes empresariales, han encontrando las puertas de la Administración cerradas. Y es que, aunque los fondos se han repartido en competencia competitiva, la singularidad de la orden de bases restringía de facto la adjudicación a apenas media docena de candidatas.

De este modo, las entidades beneficiarias se emplazan en las comarcas centrales -de donde procede el conseller Rafael Climent-, un territorio que ya acaparó en 2017 cerca de 10 millones de euros en el marco del plan industrial y provocó airadas protestas en el resto de la región. Las dos restantes se adscriben al Camp de Morvedre y La Ribera Alta, en cuyas capitales -Sagunto y Alzira respectivamente- gobierna un alcalde de Compromís.

Desde la Conselleria de Economía reconocen oficialmente que el requisito de la comarcalidad ha restado participación en la convocatoria, pero responsabilizan de su diseño al último director general de Industria,el socialista Diego Macià, que dimitió el pasado noviembre por las constantes tensiones entre los altos cargos del PSPV y Climent.

Sin embargo, otras fuentes cambian por completo esta versión y apuntan a que la iniciativa partió del propio conseller, quien insistió en potenciar el carácter comarcal de las subvenciones. De hecho, se acordó modificar los presupuestos de la Conselleria en el pasado ejercicio a fin de generar esta nueva línea de ayudas, que no figuraba inicialmente en las cuentas aprobadas por las Cortes. La resolución se dictó el pasado 9 de enero, aunque no se conoció hasta ayer. La rubrica la directora general de Internacionalización, María Dolores Parra, en quien el conseller Rafael Climent ha delegado las competencias de Industria, hasta que se cubra la Dirección General, que continúa vacante.

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