Un lío gigantesco: Vitolo da marcha atrás y decide fichar por el Atlético de Madrid

11.07.201717:26 H.

Un lío gigantesco, surrealismo puro y duro. Cuando parecía que Vitoloacabaría firmando un nuevo contrato con el Sevilla, el asunto dio un giro radical en la jornada del martes. El Atlético de Madrid lanzó un órdago, incrementando la oferta que en su día hizo al futbolista canario, que cambió de parecer y decidió aceptar la propuesta del club rojiblanco, emprendiendo viaje a la capital a primera hora de la tarde del martes. El follón es impresionante, pues José Castro, presidente del club hispalense, anunció a bombo y platillo que la continuidad del futbolista estaba asegurada. El problema es que el nuevo contrato no fue rubricado por el canario… La operación quedará rematada cuando el jugador deposite los millones estipulados en su cláusula de rescisión en la sede de LaLiga. En breve…

La cara de Simeone lo decía todo cuando el lunes por la tarde fue informado. Le comunicaron que Vitolo había decidido seguir en el Sevilla, harto de esperar a que el Atlético de Madrid abonara la cantidad estipulada en su cláusula de rescisión. El enfado del argentino fue enorme, lo que obligó a Miguel Ángel Gil, consejero delegado del club madrileño, a retomar el asunto. Y lo hizo ofreciendo un contrato superlativo al futbolista, con unas cantidades tremendas. “Una locura“, según personas cercanas a la operación.

El enfado en el interior del Sevilla es descomunal. Tanto, que según desveló la cadena ‘SER’, el club estudia emprender acciones legales contra el jugador si éste no firma el nuevo contrato, que se alargaba hasta el año 2022 y con una cláusula de rescisión de 50 millones. Hay que recordar que José Castro informó el lunes que el Sevilla tiene en su poder “un contrato por escrito con el padre y los representantes de Vitolo”, documento que no pudo rubricar el protagonista al no estar en Sevilla en la tarde del lunes. Pero el canario, parece, ya tiene decidido jugar en el Atlético de Madrid a las órdenes del Cholo.

José Castro, presidente del Sevilla. (EFE)
José Castro, presidente del Sevilla. (EFE)

La llamada de Simeone

Puede que la intrahistoria de este fichaje alcance los grises tugurios del esperpento y tenga final inesperado. Puede que muchos hayan quedado retratados por las urgencias del caso y los tropezones adquieran la categoría de escena de los hermanos Marx. Porque el lunes fue uno de esos días no aconsejables para corazones débiles. Vitolo se despertó el lunes (una hora menos en Canarias) pensando como jugador del Atlético/Las Palmas y se acostó bien entrada la madrugada del martes siendo jugador del Sevilla. Pero se levantó en la mañana de este mismo martes con un mar de dudas por la última llamada que le ponía sobre la mesa unos números mareantes.

A Vitolo lo recogió en el aeropuerto de San Pablo su compañero y amigo íntimo Nicolás Pareja, uno de los capitanes del equipo, y durmió en la casa de éste en una de las urbanizaciones del campo de golf de Condequinto, muy cerca de la Ciudad Deportiva del Sevilla. Antes de retirarse a dormir, el jugador recibió varias llamadas: de sus agentes de Bahía, que le dieron las últimas instrucciones para la firma del nuevo contrato, pues por la mañana lo esperaban los dirigentes del Sevilla en las oficinas del Ramón Sánchez-Pizjuán para dar oficialidad al acto. También del Atlético, del Cholo Simeone, que le preguntó si había firmado ya por el club andaluz y le rogó, una vez más, que se lo pensase, que todo se iba a arreglar. El jugador respondió que ya estaba un poco cansado de tanta espera. Pero el Cholo le dijo que esta vez iba muy en serio. Colgó Simeone y esta vez la llamada que recibía Vitolo era de Miguel Ángel Gil Marín, con una oferta “irrechazable“: seis millones de euros netos. Vitolo pasaría a cobrar lo mismo que Koke, uno de los intocables del club rojiblanco.

Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del Atlético de Madrid. (EFE)
Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del Atlético de Madrid. (EFE)

Paciencia

Vitolo llamó a su gente de Bahía y les contó la “buena nueva”: si el Sevilla le había igualado la oferta que le hizo pensar en el Atlético, ahora el Atlético le daría mucho más dinero. Desde Bahía recomendaron a Vitolo quedarse en casa y esperar acontecimientos. Eso hizo. En el Sevilla, que estaban preparando la documentación, esperaban a Vitolo hacia media mañana.

Hasta Sevilla se desplazó Margarita Garay, representante de la agencia, con una doble misión, reunirse con Rubén Castro para preparar su salida del Real Betis con rumbo a China, y por encima de todo, resolver, o intentarlo, el lío de Vitolo. Una vez asistido el asunto del club heliopolitano, Margarita se vio las caras con José María del Nido Carrasco, vicepresidente primero del club, miembro del comité ejecutivo del club y persona que ha estado realizando las gestiones más sensibles en este caso. La agente de Vitolo puso en situación a Del Nido y éste trató por todos los medios de convencerla de que el Sevilla había obrado conforme a ley, aceptando el mismo lunes el pliego con las nuevas condiciones del contrato de ampliación de Vitolo con el Sevilla hasta 2022. El Sevilla igualaba la oferta del Atlético: 4 millones netos por temporada. Al parecer, el Atlético tiene ya el dinero fresco para hacer frente a la cláusula. No hubo vuelta atrás.

El Atlético (Gil Marín, consejero delegado) quería ofrecer ese regalo a Simeone, fan número uno de las cualidades de Vitolo Machín, que por tercera vez se veía sin su codiciada presa. En 2013, con las maletas preparadas para viajar a Sevilla, Vitolo ya rechazó una oferta del Atlético. Se acababa de comprometer con el Sevilla. El pasado verano, como ya contamos en El Confidencial, el canario rechazó la oferta de pasar al club rojiblanco mediante pago express de cláusula (25 millones), y la última, con los hechos aún calientes, y ahora casi se aprestaba a escuchar otro sonoro portazo.

Simeone apretó hasta el límite para tener a Vitolo a sus órdenes. (EFE)
Simeone apretó hasta el límite para tener a Vitolo a sus órdenes. (EFE)

La rabia de José Castro

La jornada del lunes difícilmente se le olvidará a más de uno. Por ejemplo, a José Castro, presidente sevillista, hombre de convicciones tradicionales, que anunció a media tarde el acuerdo entre el Sevilla y Vitolo para la ampliación de contrato de éste hasta junio de 2022, cuando en realidad no había nada firmado y sí acordado, porque el Sevilla, al filo del mediodía, aceptó el pliego de condiciones que Bahía, la agencia que representa a Vitolo, mandó vía correo electrónico a las oficinas de Nervión. José Castro, empujado por la tensión de los últimos días, la agobiante tensión mediática y la frustrante rabia que sentía por el ninguneo al que se vio sometido por parte del Atlético y Las Palmas, club utilizado como actor necesario para realizar un sainete de dudosa legalidad jurídica que FIFA iba a escudriñar con lupa, anunció con luz y taquígrafo “la buena nueva para los sevillistas”, a la que reclamaba respeto al Sevilla. Pues va a ser que no.

El Sevilla medita ahora reclamarle al jugador por incumplimiento de contrato. Pero éste, que viajó en la tarde del martes con destino a Madrid en un aerotaxi, ha vuelto a cambiar de bando. No ha podido sustraerse a “la locura de oferta” del Atlético. La guerra está caliente…

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