Mirambell o cuando los ricos (del skeleton) se fijan en ti: "Puedo liar un buen pollo"

20.01.201705:00 H. – Actualizado: 7 H.

“Estoy alucinando aún, espero que nunca se acabe esto. No sabes cuándo va a ser la última carrera de ensueño. No hace mucho me marché de Winterberg antepenúltimo, casi llorando -con un trineo que era un tractor- y ahora mira…”, noveno de Europa y tercer ‘top 15’ de cuatro carreras que lleva el año (este viernes, en Saint Moritz lo ha vuelto a hacer: 14º). Ander Mirambell ya sale hasta en el Telediario de La 1 y en su mundo de skeleton ha dejado “de pasar desapercibido para ser una referencia”, fijándose los rivales con más tradición y presupuesto en sus bajadas como Alemania o Gran Bretaña. En la general del Mundial está situado en la decimocuarta posición y poniendo la bandera de España por encima de otras con más tradición como Austria, Suiza o Italia. Otro de esos *milagros del deporte nacional acentuado, en esta ocasión, porque no dispone de las mismas armas que sus rivales.

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“Si la Federación me da las herramientas para estar entre los 10 primeros, estaremos. Si mejoro en la salida puedo liar un buen pollo. Estamos rindiendo por encima de nuestras posibilidades. Mis rivales tienen hasta dos coreógrafos y yo cuento con un preparador físico una vez a la semana”, señala Ander a El Confidencial, reconociendo que su “salida es mejorable, soy de los más lentos, si lo pudiera hacer cada día…”. De la velocidad que alcanza en la salida dependerá su resultado final.

I+D en el gimnasio

En este punto, su preparador físico, Bernat Buscá, le tiene preparada una sorpresa para dentro de un par de meses: “Ander no es de los más rápidos del circuito, pero trabajamos mucho en cuestas, con trineos lastrados, además del trabajo más convencional de pesas y otros más novedosos con máquinas inerciales, vibraciones mecámicas, de resistencia neumática… Hay una parte de la velocidad que es hereditaria, pero de cara al año que viene estamos construyendo un nuevo dispositivo para poder empujar con más sobrecarga en una posición muy específica (para el skeleton). Seguramente estará lísto para marzo y así podremos arañar algunas centésimas más, o quizá alguna décima de segundo”, apunta a este periódico el especialista de la Universidad Ramón Llull.

Si ellos (la Federación) son capaces de invertir, subiremos el nivel. O construir una pista de empuje en España”, añade este empleado de LaLiga (con lo que se paga un techo) y a quien nada más hacer historia en Winterberg le esperaban diez horas de viaje en coche hasta Saint Moritz, donde ha completado la quinta prueba del Mundial en otro sensacional ‘top 15’ y su segundo mejor puesto de su carrera: decimocuarto.

En 2018, Ander contará con mejores medios

Fuentes de la Federación, con una sonrisa en la boca, admiten que Ander está yendo demasiado rápido y que este hecho facilita las cosas para empujar y solicitar los medios que pide el piloto de cara a 2018. En España hay tres licencias de skeleton y es complicado encontrar la inversión necesaria en base a ello, sin embargo, los argumentos que está poniendo Mirambell sobre la mesa resultan de una gran ayuda para el año que viene, año olímpico.

El año pasado sufría para intentar ser ‘top 20’ y ahora, con un presupuesto que no supera los 60.000 euros (para las tres licencias españolas), se atreve a coquetear con Gran Bretaña (Parsons fue duodécimo el último fin de semana y Thomas decimosexto), que dispone de un presupuesto de 2,2 millones de euros y recibe ayuda tecnológica del equipo de Fórmula 1 McLaren para la aerodinámica de sus trineos. Para alcanzar este nivel “hay mucho trabajo escondido de muchos años”, un trineo por el que se desembolsaron 10.000 euros y un juego de cuchillas nuevas, que “han rendido a un nivel muy alto” y han provocado que cada vez que culmina una bajada, Ander deba “guardar rápidamente en la funda tanto el trineo como las cuchillas para que no me lo vean los rivales… Antes no me miraban el trineo y ahora me miran hasta las zapatillas. Soy el único participante que no llevo Adidas (unas Munich –made in Spain– fabricadas por y para Mirambell), y saben que las mías son más ligeras”. Potencias como Gran Bretaña o Alemania le hacen un buen marcaje, entre otros.

[Los “huevos” de Mirambell, a prueba en su nuevo trineo de 10.000 euros]

En Whistler (Canadá) finalizó decimoquinto, en Lake Placid (EEUU) decimotercero logrando su mejor resultado de siempre, en Altenberg (Alemania) decimosexto y en Winterberg (Alemania), su ‘peor’ pista, decimoquinto. Este fin de semana está en Suiza para tratar de seguir llamando la atención tanto en España como a sus rivales. “Esta semana, uno de mis rivales, me ha hecho un comentario: “¿Ander, no has traído a prensa?” Aquí, mis resultados están siendo un impacto y he dejado de ser desapercibido para convertirme en una referencia porque ya he visto en alguna curva difícil a cuatro o cinco entrenadores de otros pilotos grabarme y ver cómo la hacía”.

Aún le quedan años con margen de mejora

En un deporte en el que se compite menos de seis meses al año, la experiencia es algo fundamental y, a sus 33 años, Mirambell apunta a dentro de “dos o tres temporadas cuando alcance el punto álgido”. ¿Estará a su altura el material por aquel entonces? “No es cuestión de edad sino de tiempo sobre la pista, la experiencia, más allá de la ilusión, motivación, que te respeten las lesiones y cuentes con el material adecuado. Cuando cumples una docena de años bajando, independientemente de la edad (dentro de unos límites), es cuando comienzas a ir más rápido. Hay gente del ‘top 10’ que se ha bajado del trineo a los 42 o 44 años… a partir de ahí comienzas a realizar salidas más lentas y ya puedes bajar bien que nunca vas a recuperar ese tiempo”.

Habiéndose operado en 2016 del cruzado, esta temporada estaba marcada como “de transición. Aunque comencé a entrenar 24 horas después de la operación, siempre en una actitud de guerra constante. Con sólo mes y medio de pretemporada para este año, lo que más he entrenado es la parte mental”, señala el excanterano del RCD Espanyol, su actual club deportivo y que le apoya en este viaje. Hace años declaraba que para mejorar necesitaba “un trineo mejor y hacer muchas bajadas”, lo primero ya lo consiguió -no es el mejor, pero es uno bueno- y lo segundo –deslizarse por un tobogán a 140 km/h con fuerzas de 5g– lo está logrando y con ello interiorizando, algo indespensable para no pensar y que tu instinto mande en la bajada.

Mientras su éxito sucede, Ander tiene una preocupación vital, de esas que sólo están al alcance de un puñado de deportistas de élite: “Me da miedo a no saborearlo y a no repetirlo. Ahora la vida me pasa más rápida que en un trineo”, reconoce el barcelonés. El próximo fin de semana tiene otra oportunidad de ampliar este *milagro del deporte español en forma de sueño.

* “No es milagro, es trabajo” (Carolina Marín).

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