Marcelino exige al Valencia un vestuario limpio de jugadores conflictivos

09.05.201714:25 H.

Tras semanas de meditación y después de un cónclave celebrado en Singapur, el Valencia apuesta firmemente por Marcelino García Toral para que lidere el proyecto de la temporada que viene. No era el primero de la lista, pero finalmente se han ido cayendo otros candidatos y es el asturiano, en este momento, el mejor posicionado para hacerse cargo del equipo. Las negociaciones están abiertas, los contactos se han intensificado durante los últimos días y el desenlace, para bien o para mal, está próximo. El técnico no tiene dudas, le seduce la propuesta, pero con ciertas exigencias. Hay jugadores con los que no cuenta

Marcelino no quiere a su lado una serie de futbolistas que, considera, no le ayudarían en absoluto para impulsar un equipo que ha navegado a la deriva durante las dos últimas temporadas. Jugadores, algunos, que tienen peso en el equipo, casos de Diego Alves o Enzo Pérez, pero que el técnico no quiere a su lado. Y ese trabajo no quiere hacerlo él, pretende que sea el club el que asuma la decisión de vender a estos futbolistas, igual que a otros. Su deseo es que cuando se haga cargo del Valencia, llegado el caso, todas las espinosas resoluciones ya estén tomadas.

Se trata de efectivos que Marcelino cree que no remarán a una para reflotar al equipo. Otro caso muy claro es el de Nani, en el que hay coincidencia de pareceres. Los nuevos ejecutivos llegados al Valencia, empezando por Mateu Alemany —director general—, han llegado a la conclusión de que lo mejor es traspasar al portugués. No ha ofrecido el campeón de la pasada Eurocopa de Francia el rendimiento esperado. Hay un profundo malestar, sobre todo, por su nula implicación en el proyecto. El ex del Villarreal no le quiere a su lado, pero no quiere ser él el que saque la escoba, según él debe ser la dirigencia la que ejecute esta decisión y otras.

En la imagen, Mateu Alemany, director general del Valencia. (EFE)
En la imagen, Mateu Alemany, director general del Valencia. (EFE)

Cuestión de peso

Hace unos días, en Singapur, el propietario del Valencia —lleva más de un año sin aparecer por la capital del Turia—marcó la hoja de ruta, quedando descartados otros entrenadores. José Ramón Alexanko, el director deportivo, apostaba por Quique Setién, pero su voz no es la más alta. No manda. Tiene más poder Alemany en este tipo de asuntos. La limpieza del vestuario es asunto de vital importancia, porque el actual colectivo de jugadores ya ha demostrado sobradamente que no transita por el mismo camino, la unión no es precisamente lo que le caracteriza. Marcelino no quiere a su alrededor jugadores que alboroten el ambiente…

Es un entrenador muy metódico, obsesivo hasta el extremo en diferentes cuestiones. En el Villarreal completó un buen ciclo, roto de manera abrupta al acabar enfrentado con muchos jugadores, que se cansaron de sus métodos. También, sobre todo, por sus declaraciones cuando su equipo visitaba a un Sporting de Gijón necesitado de un triunfo para mantener la categoría. Su corazón asturiano y rojiblanco se impuso ante la prensa, lo que alteró al presidente. En cuanto la convivencia se ensució en exceso, Fernando Roig le ejecutó. No le perdonó aquellas palabras que dejaron en mal lugar la imagen de la institución.

Marcelino García Toral, durante una clase maestra titulada 'El fútbol en positivo'. (EFE)
Marcelino García Toral, durante una clase maestra titulada ‘El fútbol en positivo’. (EFE)

Sesiones de vídeo

No olvida Marcelino lo que le sucedió en el Villarreal, donde acabó enemistado con varios futbolistas, empezando por Musacchio. Por ello, si alcanza un acuerdo con el Valencia, a su alrededor no quiere tener a jugadores conflictivos que desde el primer momento no acepten su implacable metodología. Los que han estado a sus órdenes saben cómo se las gasta, lo meticuloso que es. El peso es cuestión capital para el asturiano, que no vacila a la hora de imponer multas a todos aquellos que no han cumplido a rajatabla con determinadas pautas alimenticias.

[Lea más noticias sobre fútbol]

Los controles para medir los niveles de grasa corporal son constantes, igual que las intensas sesiones de vídeo forman parte habitual en el disciplinado plan de trabajo de Marcelino. También la recuperación de los futbolistas lesionados es medida al milímetro por el técnico y su equipo de trabajo. Más de uno torció el gesto, por ser suaves, cuando les obligaba a acudir mañana y tarde a las instalaciones del Villarreal. Sabe el Valencia de sobra cómo trabaja Marcelino, su severidad y marcial disciplina a la hora de trabajar. Y tanto una parte como otra tienen claro que más de un integrante del actual plantel valencianista puede ser un problema…

Let’s block ads! (Why?)

Notas recomendadas

Déjanos tu comentario, tu opinión importa